El hostal es un viejo conocido, es el Hostal de San Fermín y cuando vine a Madrid con Edgar aqui nos hospedamos, está algo lejos del centro pero el metro todo lo arregla. Cuando sali del metro y comencé a caminar me di cuenta que a pesar de lo cansado de mi brazo por arrastrar la maleta estaba más tranquilo que en cualquier otro momento, esto era debido a que ya conocía el lugar, creo que aquella vez estuvimos aquí dos noches, pero eso fue suficiente para tranquilizarme, siempre es bueno llegar a un lugar al que ya conoces, aunque no conozcas a nadie. Supongo que debido a esto fue más fácil entablar conversación con las chicas (o más bien las señoras) que estaban en la recepción, son muy agradables a compración del señor del hotel que era muy duro, no deberían de poner a gente de caracter tan duro en la mesa de recepción de un hotel, por pequeño que sea.
Bueno, una de las chicas (prefiero llamarlas así simplemente por su forma de ser tan alivianada) me ha dicho que otra que llega a trabajar a las cuatro de la tarde tiene un piso y que lo estaba rentando, y que probablemente ella quiera rentarme una habitación si es que tiene, espero que si se pueda y también espero que esté dentro de mi presupuesto para que todo sea dicha y felicidad y que ya proximamente tenga un lugar fijo donde quedarme estos seis meses.
Ya me voy, si pasa otra cosa digna de ser informada ya la sabrán, afortunadamente aquí el internet es gratis ya que traje mi "ordenador" (chico listo, no?). Tengo que ir a ver que hora es, aún no se que hora es en este lugar del mundo, supongo que deben de ser como las tres de la tarde.
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